Don Luis Adaro Falcó escribe: “se explotaban las minas de Riosa, que pertenecían a la Fábrica de Trubia y que algunos años la producción ascendía a 200.000 quintales.
Rebustiello nos habla del año 1848, en el que nos dice que el arrastre del mineral a Trubia se realizaba en cinco carretas y que el precio del transporte superaba al del carbón. Desde la mina, en Porció, por muy malos caminos, se pasaba por La Cobarriella, La Cruz, Cardeo, El Vallín, La Piñera, Peñerudes, Llavariegos, Puerto, Caces y Trubia. En total 15 Kilómetros. Hubo un proyecto de ferrocarril minero, redactado por D. David Sempil, que nunca se realizó.
La Fábrica de Trubia pagaba 20 pts. A cada arriero, con 30 arrobas de mineral como mínimo, siendo Andrés Fernández, de Morcín, el que más cargaba con una carga valorada en 49,35 pts. La duración del viaje era de siete horas ida y otras siete la vuelta. Por el camino había posadas donde el carretero y los bueyes comían y recuperaban fuerzas. En los últimos años desde Porció hasta El Vallín se arrastraba el mineral con mulas porque eran más rápidas.
A finales del siglo XIX se llegó a instalar un cable aéreo de accionamiento mecánico que llevaba la producción hasta la Fábrica de Trubia.
La capacidad de transporte seguía siendo mínima y el Estado decide vender las minas. A partir de ese momento varias compañías se hicieron cargo sucesivamente de ellas con escaso éxito, hasta que en 1914 La Sociedad Hulleras de Riosa bajo la presidencia de Don José Sela y Sela, se hace cargo de las minas en pública subasta, iniciando una época de expansión y de aumento de productividad, facilitada por la construcción del ferrocarril minero a La Pereda.
En 1952 es ENSIDESA la que se hace cargo de las minas para abastecer su factoría de Avilés. En esta época se inicia la profundización del pozo Montsacro hasta los 300 metros y se construye además un moderno conjunto de instalaciones complementarias, que entran en servicio en 1960.
En 1969 el Pozo Montsacro junto con sus instalaciones pasó a formar parte de La Empresa Nacional Hulleras del Norte (HUNOSA), que aún permanece hasta nuestros días.
Los trabajos realizados por esta empresa siempre han ido encaminados a la fusión del Pozo Montsacro con sus vecinos de San Nicolás y Llamas, ambos en el concejo de Mieres, con los que comparte yacimiento, tratando de rebajar costes de producción.
Esta es a grandes rasgos la historia de un yacimiento que lleva más de 160 años dando riqueza y trabajo, a veces también lágrimas, a Riosa y Morcín, y que aunque muy menguado, sigue en explotación, esperemos que por muchos años.





